Se depura mercado de aerolíneas de bajo costo
13 de mayo del 2008
El incremento en el precio de la turbosina y el exceso de oferta han motivado
que tres de las cinco aerolíneas de bajo costo que operan en el mercado nacional
desde septiembre de 2005 hayan abandonado este modelo de negocio, afirmaron
analistas del sector.
Actualmente, sólo Avolar y VivaAerobus conservan ese modelo, mientras que
Interjet, Volaris y Alma han tenido cambios que las alejan de ese esquema.
Shane Nolan, especialista de la consultoría PlaneConsult, consideró que las
razones que explican el abandono del modelo “low cost”, son el encarecimiento de
la turbosina y la amplía oferta en México.
La turbosina registra un incremento anual superior al 70 por ciento.
Según datos de la Cámara Nacional de Aerotransporte (Canaero), mientras en los
últimos dos años y medios la oferta de asientos se incrementó hasta en 80 por
ciento, el mercado creció en promedio 20 por ciento.
Interjet y Volaris se autodenominan ahora como “aerolíneas de alta eficiencia” y
se han acercado más al modelo de líneas tradicionales, pues sus rutas y horarios
responden más a la demanda, que a la conveniencia de optimizar costos.
No obstante, mantienen del modelo original operar desde un aeropuerto secundario
y tarifas atractivas.
Juan Antonio José, especialista del sector aéreo, consideró que en el caso de
Interjet, aunque ofrece tarifas más bajas que Aeroméxico o Mexicana, trabaja con
paquetes similares a los VTP.
Otra característica que aleja a Interjet del modelo “low cost” son sus aviones
de 150 plazas en destinos muy competidos como Cancún, Guadalajara y Monterrey,
lo cual repercute en altos costos de operación.
Volaris comenzó la guerra tarifaria con boletos de 250 pesos con impuestos
incluidos, pero ahora tienen costos similares a los de Aeroméxico y Mexicana, y
en algunas rutas hasta más caros, pues compiten en las más voladas, como Cancún,
Guadalajara, Monterrey y Tijuana.
“Ellas no han abierto nuevos mercados, se han dedicado a depredar los que ya han
probado que son exitosos”, comentó José.
Alma pasó de “low cost” a convertirse en aerolínea regional, y se ha centrado en
su papel de alimentadora, rol que puede llevar a cabo por el tipo de avión que
posee.
Esta empresa opera en aeropuertos de poco tráfico, lo que le permite explorar
nuevos destinos sin generar mayores costos.
Mientras las demás se depuran, Avolar y VivaAerobus, se mantienen lo más
apegadas al concepto.
VivaAerobús desarrolló una terminal de bajo costo y ofrece tarifas que en
ocasiones son 50 por ciento más baratas que el resto de sus competidoras.
No obstante, la falta de competencia entre aeropuertos y los altos precios que
pagan por sus servicios, dificultan el modelo de bajo costo, reconoció Juan
Carlos Zuazua, gerente de relaciones públicas y gubernamentales de la aerolínea.
Avolar, enfocada al mercado étnico, se mantiene en el modelo, aunque hoy
enfrenta una reestructura que incluye parte de su flota y un recorte de
personal. Sus tarifas son hasta 30 por ciento menores a las que ofrecen otras
aerolíneas en los destinos a los que opera.
Fuente: El Diario
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