Los controladores del tránsito aéreo en el país trabajan en condiciones de
agotamiento fuerte, con cargas de trabajo excesivas, jornadas muy largas y sin
los suficientes descansos, lo que pudiera incrementar el ausentismo laboral,
declaró Gustavo Alcalá Estrada, secretario regional centro del Sindicato
Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (SINACTA). Lo anterior pone en
riesgo la seguridad de las operaciones en los aeropuertos del país.
Alcalá explicó que desde que se fundó el SINACTA en 1999 luchan por ser
considerados como un sindicato de especialistas, con condiciones particulares.
Al respecto, contó que en noviembre de 2007 el Tercer Tribunal Colegiado dictó
sentencia a su favor y dio como fecha de aplicación el 18 de diciembre, sin
embargo, por las vacaciones se dio un tiempo de gracia hasta el 3 de enero de
este año para el aval de sus condiciones, lo que, aseguró, no realizó la
Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).
“La sentencia es clara: deben de ser las condiciones que tienen actualmente los
del sindicato de la SCT más todos los pactos y acuerdos que se tengan firmados
con los controladores de tránsito aéreo”.
El entrevistado destacó: “Si no llegamos al acuerdo de que firme (el titular de
SCT) las condiciones tal como dijo el juez, entonces se va a ir al ministerio
público y lo que procede es la separación del cargo o la inhabilitación”.
Aparte de mantener las condiciones laborales ya establecidas, el SINACTA pide
que se de a los trabajadores los días que necesiten para hacer sus exámenes
médicos obligatorios y que se continúe con el plazo de 10 minutos de tolerancia
para llegar a trabajar.
Además, “las jornadas de los controladores son mortales, hay un grave riesgo en
la gente porque trabajan a veces turnos de la 7 AM a las 2 PM, y si no llegó el
otro se siguen hasta las 9 PM, y si hay un poco de tráfico como es el caso de la
ciudad de México, pues hasta las 12 de la noche”.
El entrevistado manifestó que los descansos no se cumplen en todos los
aeropuertos, y además a veces los dejan solos. En algunos casos, como en el
aeropuerto de Aguascalientes, ya se han dado situaciones donde el controlador
está solo y si se siente mal tiene que abandonar su puesto. “Los parámetros
internacionales marcan que los controladores no deben trabajar más allá de un
turno que pueden ser de siete horas, pero aquí las jornadas de tiempo
extraordinario son muy agresivas, llegan a tener turnos de 14 horas”.
También refirió que antes los controladores se formaban en el CIAAC (Centro
Internacional de Adiestramiento de Aviación Civil) sin pagar, mediante una beca
del gobierno. Pero el CIAAC cerró sus puertas y hoy esa labor le corresponde a
Seneam (Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano), que cobra la
carrera en aproximadamente 6 mil pesos al mes por dos años.
Entrevistado durante su participación en la Conferencia Regional de la
Federación Internacional del Transporte, que se celebró en la ciudad de México,
Alcalá externó su preocupación porque la SCT y el SENEAM no acatan la sentencia
a su favor. “Están rasurando derechos que ya se tienen o quieren hacerlo,
finalmente el presidente del Tribunal dijo que el laudo dice que se mantengan
las condiciones tal y como están y que se agreguen los pactos y los acuerdos”,
expuso.
Agustín Arellano, director general de Seneam, reconoció la existenica del laudo
emitido en el 2007 por el Tribunal, que condenó a la SCT a dictar condiciones
generales de trabajo únicas para los controladores, y detalló que ya se atendió
la resolución, que cumplen desde el 13 de marzo de este año, aunque el SINACTA
alega que no sucede.
A decir de Arellano, las declaraciones hechas por Alcalá en relación a la nula
visibilidad que tienen los controladores del tránsito aéreo en la Terminal 2 del
aeropuerto de la ciudad de México tienen como trasfondo el que se encuentran
enfrascados en esta disputa por las condiciones laborales, por lo que usan
argumentos “subjetivos para tratar de alarmar a los usuarios”.
Respecto a las fallas en el equipo que describe Alcalá, el titular del SENEAM
dijo que los equipos siempre están en continua actualización con el fin de tener
mejores herramientas de predicción para los controladores. El último cambio
inició hace dos años en el centro de control en Mérida, luego en Monterrey,
ahora están iniciando en la ciudad de México y el próximo año terminarán con el
centro de Mazatlán, con una inversión de 70 millones de pesos divididos en
cuatro años.
Fuente: Aviation-HQ / El Universal