Trabajadores de Líneas Aéreas Azteca, a punto de “perderlo todo”
18 de julio del 2008
Los 269 miembros de la Coalición de Trabajadores de Líneas Aéreas Azteca (LAA),
dirigieron ayer al presidente Felipe Calderón, un informe del “largo y viciado”
conflicto laboral que tienen con la empresa, la cual, dicen, desde su creación
se vio envuelta en actos de corrupción e irregularidades internas que
repercutieron en abusos en contra de la plantilla laboral, que consta de mil 200
empleados.
“Desesperados”, le piden a Calderón su intervención porque el próximo lunes 21
se cumple el plazo fijado por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC),
a los propietarios de esta aerolínea –que dejó de operar desde el 26 de marzo de
2007, cuando técnicos de la DGAC encontraron graves fallas de mantenimiento
técnico en su flotilla de nueve aviones–, que fue apercibida para que presente
en tiempo un recurso de revisión, con el propósito de que no le sea revocado el
título de concesión de que venía gozando desde el 3 de mayo de 2001; el trámite
de revocación tendría lugar el día 27 del mes en curso.
En la práctica, la DGAC –instancia integrante de la Secretaría de Comunicaciones
y Transportes– publicó un edicto en el Diario Oficial de la Federación,
durante tres días, haciendo saber a los supuestos “dueños” de Azteca (Gustavo
Mandredy, Julio César Barthely y Pablo González Ulloa) que la dependencia había
tomado el 27 de junio pasado un acuerdo en que se ordenó notificar a aquéllos la
resolución para declarar la revocación administrativa del título de concesión
TAN-PR-LCD, para que LAA prestara el servicio público de transporte aéreo
nacional regular de pasajeros, carga y correo, concesión que prorrogó por 10
años en marzo de 2004.
En entrevista con La Jornada, Francisco Anguiano Schoreñoh, secretario
general de la organización laboral, además de entregar una copia del comunicado
dirigido al Ejecutivo, al que califican de “Presidente del empleo”, señala que
“si alguien puede hacer algo en favor de nuestros derechos laborales, es el
presidente Calderón, ya que las instancias gubernamentales a que hemos acudido,
como la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la Junta Federal de
Conciliación y Arbitraje, la Secretaría de Comu- nicaciones y Transportes, y la
dirección general del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, al
parecer tienen la encomienda de no atender nuestras demandas”.
Señala que el anterior dueño de LAA, Leonardo Sánchez Ávalos, antes de que las
operaciones de la aerolínea fueran suspendidas por la DGAC, por las fallas
encontradas en el mantenimiento de sus aviones, vendió en 50 millones de dólares
la mayor parte de sus acciones a los tres inversionistas arriba mencionados,
quienes entregaron “como anticipo” 5 millones de dólares y el resto –pagadero en
dos meses– nunca lo cubrieron; el personal que hoy integra la coalición fue
despedido por exigir el pago de salarios y prestaciones que tenían pendientes,
que consideran ascienden a más de 200 millones pesos. “Nos encontramos
desesperados y sumamente preocupados, porque si la DGAC procede a revocar la
concesión a LAA, todo estará perdido para nosotros por ello pedimos al
Presidente que intervenga y apoye nuestro justo reclamo”.
Fuente: La Jornada
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